Nueva edición | 02-04-26

 Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1625 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 2 de abril 2026. Valor: $700.



PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:

► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El último asiento

Por Karen Valdez | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Cada tarde, al salir de mi casa, hago el mismo recorrido: cruzo la municipalidad y camino hasta la parada frente a la estación de Ezeiza, nuestro punto de encuentro. En invierno, sobre todo en los días grises, el cielo empieza a oscurecer a esa hora y el movimiento del centro se mezcla con el ruido de los colectivos y los vendedores que cierran sus puestos.
Ahí esperamos, junto con varios compañeros, el micro que nos lleva a trabajar a Mercado Libre, en La Matanza. El recorrido es Ezeiza-Monte Grande y casi siempre subimos los mismos: caras conocidas, saludos rápidos, los “hola, amigo” y “hola, amiga” automáticos. Gente medio dormida, preparándose para el turno tarde-noche.
A la ida, el micro suele pasar cerca de las 15:40 y nos trae de vuelta a las 00:00. La rutina de siempre. Pero hubo una vez en particular que fue diferente.
Ese día, al terminar mi jornada laboral, llegué al estacionamiento unos minutos antes. Eran cerca de las 23:00. A esa hora suele salir todo el mundo, pero el lugar estaba más silencioso y vacío de lo normal.
A todos les tocó afuera, pensé.
Me acerqué al micro. El chofer abrió la puerta y dijo:
—Subí tranquila… hoy solo los llevo a ustedes dos.
Miré alrededor. Estaba sola.
—¿Dos? —pregunté—. ¿Falta alguien más?
El chofer dudó un segundo.
—No… recién subió uno. Faltabas vos.
Pensé que tal vez alguien había subido antes y no lo había visto. Con el cansancio que tenía, no le di importancia. Me senté en uno de los asientos de adelante sin mirar hacia el fondo. El micro arrancó rumbo a Monte Grande, para terminar el recorrido en la estación de Ezeiza.
Cuando estábamos llegando, el chofer miró por el espejo y dijo en voz alta:
—Caballero, usted también baja en Ezeiza, ¿no?
Nadie respondió.
Volvió a mirar el retrovisor, frunciendo el ceño.
—¿Dónde está? —me preguntó.
—¿Quién?
—Tu compañero, el que subió antes que vos.
Un frío me recorrió la espalda. Me levanté y caminé hacia el fondo. Revisé asiento por asiento. Vacíos. Todos.
—No hay nadie —dije.
El chofer frenó de golpe al costado de la ruta. Nos quedamos en silencio; solo se escuchaba el motor, todavía encendido.
—No puede ser… —murmuró—. Yo lo vi subir. Tenía un bolso y una remera amarilla… Me pidió que lo dejara en la estación de Ezeiza.
—Pero no hay nadie —repetí, poniéndome más nerviosa.
El chofer se quedó mirando el espejo, pálido. Yo también.
En el reflejo, por un segundo, vi algo sentado en el último asiento.
Algo oscuro.
Miré hacia atrás. El asiento estaba vacío.
El chofer encendió el motor y arrancó. No dijimos nada en todo el camino.
Cuando llegamos, lo saludé rápido y bajé, aguantando las ganas de llorar. Jamás pude olvidar ese viaje.
Desde ese día sigo tomando el micro frente a la estación de Ezeiza. Todo suele ser normal, la misma rutina… pero en los días más grises, a veces, cuando el micro arranca y miro hacia el fondo, siento que alguien más viaja con nosotros.
Alguien que nadie ve… excepto el chofer y yo.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

Nueva edición | 26-03-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1624 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 26 de marzo 2026. Valor: $700.

PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:

► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El andén N° 4

Por Ariel Torres | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Una mujer baja del colectivo corriendo: está llegando demasiado tarde. Se mueve entre las calles con la práctica de años viajando en el transporte público. Un auto pasa y casi la atropella, pero ella no grita. El accidente hubiese sido responsabilidad suya por cruzar en rojo, aunque dentro de su mente no deja de putear al “pelotudo al volante”.
Llega a los molinetes del tren y, mientras saca la SUBE, apenas mira la pantalla con los horarios. El tren que toma los viernes a las 8:36 está otra vez en el andén 4.
Mientras baja las dichosas escaleras, alguien grita su nombre desde atrás y hace que se detenga. Esto le cuesta algunos empujones.
—¡Andrea!
El grito la extraña, pero le extraña aún más la similitud entre esa mujer y su propia hermana, por lo que se pregunta de dónde la conoce. ¿Tal vez algún familiar que no recuerda?
Los parlantes suenan, una señal clara de que su tren está por salir. Decide preguntarle a su mamá después.
Andrea corre y, con lo justo, se sube al tren antes de que las puertas cierren. El tren comienza a andar y ella ve, a lo lejos, a la mujer del andén 1. Es similar a su hermana y parece cansada. Andrea se entristece. “Después la voy a buscar”, piensa.
El tren comienza a chillar mientras avanza. Un grupo de personas grita:
—¡Fuego! ¡Bomba! ¡Patria nuestra!
Llanto.
Y luego, nada.
***
—Yo solo deseo que ella sepa cuánto la quería —menciona la mujer, llorando, mientras mira desde los molinetes del andén 1 hacia el andén 4. Lo ve derrumbado y calcinado.
—No podés perseguir a Andrea toda tu vida —responde un hombre junto a ella.
La mujer llora más fuerte, tal vez porque su esposo tenga razón, o porque está cansada de tratar de evitar, año a año, que su hermana tome ese tren. Año a año, ve a Andrea avanzar hacia el mismo destino que le arrebató la vida cuando aún era tan joven.

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Nueva edición | 19-03-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1623 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 19 de marzo 2026. Valor: $700.


PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:
► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El último número

Por Oscar Salmón | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Existe en Argentina una gran cantidad de gente que cree que los sueños y los números están ligados entre sí. Específicamente hay una o varias tablas para averiguar qué números representan las imágenes que hemos soñado. Por ejemplo, el 00 son los huevos, el 01 es el agua, y así sigue. Esto es utilizado como método para apostar y acertar en la lotería o en la quiniela.
Dicho esto, paso a contar la historia de un amigo que se llamaba Juan Martín, al que le decíamos el Gato. Trabajé con él en su vivero unos años, en temporadas de verano, junto a su mujer Nani. Ellos, ya mayores de 60 años, tenían mucha paciencia para enseñar ese oficio al que dedicaron parte de su vida.
Pasé tanto tiempo charlando con el Gato que empecé a memorizar los números de las tablas, casi como un juego, porque él me había contado muchas anécdotas sobre eso. A veces, mientras trabajábamos, hablábamos de lo que soñábamos y de los números que salían; él a veces jugaba; yo no tenía esa costumbre.
A medida que pasaba el tiempo, la salud del Gato desmejoraba, su memoria más que nada. Había sido fumador durante más de treinta años y, para su cumpleaños número cincuenta, decidió dejarlo. Sin embargo, las secuelas de aquello y algún accidente que tuvo en uno de sus anteriores oficios hicieron que tuviera que tomar diez pastillas por día para poder funcionar con normalidad en la vida diaria.
Una mañana teníamos que irnos a trabajar y, en el transcurso del viaje, me contó que había soñado que un caballo lo pasaba por encima. Parecía tan real que despertó a los manotazos a su mujer, que dormía a su lado. Según él, se cubría para que aquel caballo no le pisara la cara.
Yo le dije:
—El caballo es el 24, jugale.
Él me respondió:
—Sí, pibe, pero más allá de eso fue tan real que me desperté asustado, ¿entendés?
La charla tomó un color diferente y quiso hablar de otra cosa, aunque, durante ese mismo día, volvimos al asunto varias veces, porque era algo que lo tenía preocupado.
Después de esa semana y de algunos días más, dejé de trabajar con ellos por un temporal que hubo en la zona. Llovió casi dos semanas seguidas y no tuve noticias del Gato ni de Nani. Cuando eso pasaba, no trabajaban o no necesitaban que yo estuviera para ayudarlos.
Un día recibí un llamado que no llegué a atender porque estaba profundamente dormido. Cuando desperté para agarrar el teléfono, ya había dejado de sonar. Me habían dejado un mensaje. Era Nani diciendo que Juan había fallecido el 24 de marzo. Ya habían pasado unos días desde esa fecha, pero se me vino a la cabeza la charla que había tenido con el Gato y entendí entonces por qué le había dado tanta importancia al sueño del caballo.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

Nueva edición | 12-03-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1622 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 12 de marzo 2026. Valor: $700.

PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:
► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El loro de Nélida Galán

Por Torosaurio | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


A comienzos de 1994, Rodrigo Vásquez asumió el secretariado general de la Unidad Básica Camporita, del barrio Tres Américas. Pelirrojo fuego, Vásquez había integrado la Juventud Peronista de los 70, donde fue clandestino y, durante la Masacre de Ezeiza, esquivó balas. Su conducción era resistida por Nélida Galán, cantante de tango y militante vandorista de la UOM en los años 60.
—A la generación del colorado careta le sobraban chumbos pero le faltaba doctrina —se quejaba Nélida.
Las reuniones en la Camporita comenzaban con Nélida cantando el tango “La descamisada” y proseguían con ella misma cuestionando cada iniciativa de Vásquez. Tanto era el odio de la militante que se lo había transmitido a su loro paraguayo, quien solía volar hasta Camporita para gritarle a Vásquez: “¡Colorado careta! ¡Colorado careta!”
Vásquez fantaseaba con balear a Nélida y al loro. Se frenaba repitiéndose que “dos hermanos no debían enfrentarse”.
—Aunque sea por la reconciliación nacional —decía.
Nélida falleció de un infarto a mediados de junio. Vásquez convocó a un acto en su homenaje y el 20 de julio la Camporita se llenó de militantes compungidos. El secretario Vásquez subió al estrado. No llegó a arrancar con su emocionante discurso que el loro entró por una ventana y se plantó ante el micrófono. Con el público pasmado, el loro entonó las estrofas de “La descamisada”. Ni Vásquez logró contener las lágrimas. Cada nota del tango recordaba a la militante. Esa canción era su despedida. El tango culminó con un aplauso. El loro giró hacia un lacrimógeno Vásquez.
—¡Colorado careta! —lo increpó.
Vásquez trastocó emoción por furia y se arrojó sobre el pájaro, que lo esquivó. El secretario general quedó desparramado en el piso, observando impotente cómo el loro escapaba por la ventana.
—¡Colorado careta! —repitió el ave en el exterior.
Vásquez sigue yendo hoy a la Camporita, donde asesora a jóvenes militantes y da charlas. No habla de lo ocurrido en 1994. Sin embargo, a veces, de madrugada, una voz llegada desde la ventana de su habitación lo devuelve al pasado:
—¡Colorado careta! ¡Colorado careta!

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