Nueva edición | 18-06-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1636 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 18 de junio de 2026. Valor: $1000.

PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:
► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

La manija de Harry Toshiba

Por Míster Afro | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Ayer miércoles vino Harry Toshiba a nuestra redacción, manijeado por el 3-0 de Argentina frente a Argelia en el Kansas City Stadium.
—¡Ese Joachim Klement no sabe nada! —tiró Harry apenas entró a nuestra redacción, envuelto en una bandera argentina, rodeado de papelitos que orbitaban por su cabeza y portando en brazos su célebre televisor de 20 pulgadas.
—¡¿Quién?! —dijimos a coro Torosaurio, Beto y yo, ocupados en el cierre de la edición.
—¡Burros! —gritó Harry, fuera de sí, irreconocible, quien siempre se ha caracterizado por la serenidad y la templanza—. ¡Klement es un chanta! Anda presumiendo que acertó a los ganadores de los tres últimos mundiales.
—Ah —dijo Beto y se metió en internet a buscar quién era el fulano.
—Ese personaje —siguió Harry— dice que el próximo campeón va a ser Países Bajos. ¡¿Vieron a los tipos jugar el otro día contra los japoneses?! Empataron 2-2 y tuvieron suerte de no perder.
—Siempre tienen buen equipo los holandeses —opinó Torosaurio, estrenando su título de analista deportivo—. Ya estuvieron en tres finales.
—Sí, pero perdieron en todas —respondió Harry—: en 1974, 2-1 ante Alemania; en 1978, 3-1 con Argentina; y en 2010, 1-0 frente a España. No tienen chances.
—Acá en internet —lanzó Beto mirando la compu— dicen que Klement es “un destacado economista y escritor alemán, que cuenta con más de veinte años de experiencia en servicios financieros globales”.
—¡Un trucho! —ladró Harry y pidió un alargue para su tele.
Tan alterado estaba que obedecimos sin hacer ningún comentario. Además, queríamos que encendiera el aparato para conocer algo del futuro. Damos fe de que, con él, Harry vaticinó el triunfo de Argentina en el Mundial de Qatar 2022.
Cuando al fin prendió el equipo, en la pantalla apareció estática.
—¡Ven! —nos dijo apretando los dientes y con ojos rojos—. ¡Ven lo que les digo!
Nos miramos desorientados. No entendíamos nada, y fue Torosaurio quien se animó a preguntar:
—¿Qué tenemos que ver?
—¡Por favor, despierten! —bramó Harry—. Estas señales muestran que el futuro es incierto y necesitamos unirnos. ¡Hay que apoyar a Scaloni, Messi y todo el equipo! Es la única manera de vencer a la banca internacional que nos hace vivir en una mátrix. Klement y sus cómplices quieren vencernos en el plano astral.
La puerta de la oficina se abrió de golpe y entraron Frank Chino, Jade Jung, Dezz, Chela, Muscio, Condenanza, los contadores Pintos y Vega, Panza, Renoldi, Millán, Pietrobelli, Eliana, Verónica, Garriga, Tomassini y Digital Snatch. Mientras cantaban “Muchachos”, bailaban y hacían pogo. Por la ventana se sumaron el Pibe Gómez, la Faure, Juan Carlos, el Loco Marcelo, Ruocco, el Negro Cortez, Sammu y otras tantas voces, provenientes de infinidad de barrios.
En la redacción, el televisor empezó a parpadear al ritmo de la hinchada y, en otro punto del planeta, un sueño albiceleste sacó a Klement de su plácida siesta.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

Nueva edición | 11-06-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1635 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 11 de junio de 2026. Valor: $1000.

PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:
► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

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¡A la carga, mis valientes!

Por Carlos Renoldi(*) | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Carlos Renoldi | #FiccionesEzeicenses


Algunas veces al año, el tío Meca venía a los pagos de Ezeiza a comer un costillar. Según él, era más rico que los de Gualeguay. “Tiene gusto a chancho” lanzaba y nosotros pensábamos que tal vez tenía razón a causa de la alimentación.
A sus 80 años, como todo viejo, le gustaba repetir sus historias de juventud. Aunque ya las habíamos oído varias veces, le pedíamos que las vuelva contar. Nos causaba mucha gracia cómo se poseía en su relato.
Una era de su época de policía rural novato. Comandaba la tropa un comisario que soñaba con dirigir un ejército, pero debía conformarse con un sargento y el tío como único soldado de tropa.
Una noche, el ejército del comisario, el sargento y el tío patrullaban la zona montados a caballo.
Se detuvieron en la oscuridad a unos cincuenta metros de un rancho donde estaba en pleno esplendor una fiesta donde el gauchaje bailaba en un patio de tierra, al compás de algunas guitarras y una acordeón, iluminados por faroles a kerosene.
El comisario se acercó sigiloso a la multitud y detuvo su corcel en el centro de la pista de baile. Mientras se producía un tremendo silencio, advirtió en voz alta y clara:
—La cosa es hasta las doce de la noche. Lo dice la ley.
—Sí, sí, comisario, no se haga problemas —contestaron algunos, bastante alegres.
El comisario se retiró adonde lo aguardaba su tropa.
Los tres esperaron el paso del tiempo, bajo el manto de la noche.
Cuando estaba por llegar la medianoche, el comisario volvió a entrar al patio de tierra donde nadie parecía haber escuchado su advertencia.
—¡Son las doce menos cinco! —gritó—. ¡Hay que terminar la fiesta!
—No hay problema, comisario —decían los concurrentes, casi burlándose.
El comisario una vez más giró su caballo y volvió a retirarse. Reunido con el sargento y el tío Meca, esperaron esos cinco minutos.
Pasado ese tiempo, el comisario ordenó a su caballería:
—¡Desenvainen, patriotas! —y apuntando con su sable a fiesta, que seguía como si nada, gritó a toda voz—: ¡A la carga, mis valientes!

(*)El relato forma parte de La palabra inquieta.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería

Nueva edición | 04-06-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1634 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 4 de junio de 2026. Valor: $1000.
PRINCIPALES PUNTOS DE VENTA:
► Ruta 205 y 9 de Julio (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El ladrón de libros

Por Marco Millán(*) | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Por suerte, la Casa de la Cultura de Villa Golf me quedaba re cerca. Llegué temprano al taller de los lunes. Tenía que hacer pis, así que pregunté en la entrada y me indicaron dónde estaba el baño.
Justo cuando iba hacia allí, me frené de golpe. Había visto de reojo muchos libros. Muchísimos. Un chico bajito, de rulos abultados, leía sentado detrás de una mesa.
—Hola, ¿querés pasar? —me preguntó al notar que me había quedado quieto.
Entré, hipnotizado por aquella cantidad de eso que yo no tenía.
—Si sos estudiante de algún taller —dijo el chico, sin levantar demasiado la vista de su lectura—, podés llevarte dos libros y traerlos cuando termines de leerlos.
¿Traerlos de vuelta?
Miré los estantes. Eran demasiado lindos para devolverlos.
El chico volvió a concentrarse en su libro. Yo me quedé observando las repisas y empecé a calcular. Al cabo de unos minutos ya tenía elegidos cinco ejemplares: uno por su tamaño, dos por las ilustraciones, otro porque parecía nuevo y el último porque parecía muy viejo.
Fui sacando y poniendo, moviendo y desordenando. El truco estaba en el caos.
Cuando estuve seguro de que nadie me observaba, me di vuelta y salí caminando con torpeza. Llevaba los libros escondidos entre la ropa.
—Tengo que ir al baño —mentí.
En lugar de volver, me fui a mi casa. Le dije a mi mamá que la clase se había suspendido y me encerré en mi habitación a contemplar mi botín.
No sabía si iba a leerlos. Nunca había sido un gran lector.
Volví a esa biblioteca.
Y después volví otra vez.
Más de una vez repetí la misma rutina.
Ese año pasé de tener cero libros a tener veinticuatro.
Empecé a leerlos. Descubrí que me gustaban. Después conocí bibliotecas más grandes, más amplias, con mejores catálogos. Al terminar la secundaria ya tenía cuatrocientos quince libros.
Con el tiempo me volví más selectivo. Dejé de elegir por el tamaño o por las tapas. Aprendí a buscar autores, editoriales y traducciones.
De adulto, viviendo solo en un departamento alquilado, rodeado de libros y algunos vicios, encontré en ellos mi razón de ser. Aquello que de chico no había sabido comprender.

***

Radio 10 informa: Tras el misterioso fallecimiento del famoso crítico literario argentino, galardonado fuera y dentro del país, la rueda de prensa ha dado a conocer parte del peritaje realizado en el último domicilio conocido del occiso, ubicado en la provincia de Buenos Aires: “En el departamento de la víctima hemos encontrado doce mil quinientos ochenta y tres libros catalogados por distintas bibliotecas públicas y privadas que, en su momento, los habían denunciado como extraviados o sustraídos. ¿Justicia poética por mano propia? Por el momento desconocemos el alcance de esta evidencia”.

(*)Coordinador del Taller de Escritura y Literatura de la Municipalidad de Ezeiza.

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Nueva edición | 28-05-26

Ya puede conseguirse en todos los kioscos de diarios y revistas del distrito de Ezeiza (Barrio Uno, Canning, José María Ezeiza, Tristán Suárez y Carlos Spegazzini) la edición papel Nº 1633 del semanario La Palabra de Ezeiza del jueves 28 de mayo de 2026. Valor: $1000.

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► Ruta 205 y Ramos Mejía (JM Ezeiza)
► San Juan y Mitre (JM Ezeiza)
► Perón y Avellaneda (JM Ezeiza)
► Ecuador y Perón (JM Ezeiza)
► Ruta 205 y Gaddini (Tristán Suárez)
► Gaddini, entre Iglesias y Canale (Tristán Suárez)
► Ruta 205 y Lima (Tristán Suárez)
► Av. Del Plata y Ruta 205 (Tristán Suarez)
► Estación Tristán Suárez (Tristán Suárez)
► Santiago Cabral y Escribano Vázquez (Canning)
► Ruta 205 y Sargento Cabral (Canning)
► Las Araucarias y Los Cedros (La Unión)
► 25 de Mayo y España (Carlos Spegazzini)
► Estación El Jagüel (El Jagüel)
► Ruta 205 y Las Heras (Monte Grande)
► Estación Monte Grande (Monte Grande)
► Ruta 205 y Vicente López (Monte Grande)
► Matienzo y Arana (Luis Guillón)
► Máximo Paz y Av. Pereda (Máximo Paz)

LA PALABRA DE EZEIZA SALE TODOS LOS JUEVES. Atención: Tucumán 142, José María Ezeiza, lunes a viernes de 9 a 13 horas. Teléfono: (5411) 4232-6274. WhatsApp: 11-2338-2539. Email: ezeizaediciones@yahoo.com.ar

El lector de haikus

Por Míster Afro | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


El martes pasó por nuestra oficina un hombre de traje, con un maletín, anteojos negros, una cicatriz en la sien y un chicle en la boca. Estábamos con Beto, Chela y Torosaurio tomando mates y comiendo magdalenas cuando, sin mayores preámbulos, se presentó:
—Soy el agente especial Joe Frank Chino. ¿Dónde puedo encontrar a Oku No Hosomichi?
—¡¿Quién?! —respondió Beto, como vocero de todos nosotros.
—El que escribe “Los haikus del tiempo” en la contratapa —aclaró Joe.
—¡Los anunnakis! Así los llama Renoldi —exclamó Chela, con una sonrisa.
—¡Renoldi es un hippie! —señaló el visitante—. Debe ser cómplice.
—¿De qué? —preguntó Beto.
—Esos haikus son una mala influencia para nuestra juventud —precisó Frank Chino.
Con la intención de que la charla no se empantanara, le dije:
—¿Señor, podría explicarnos qué necesita?
El agente apoyó su maletín sobre el escritorio de la recepción. Puso una clave y quitó la traba. Sacó un ejemplar de La Palabra de la semana pasada y leyó:
—Jueves 21 de mayo: Versos helados, / el cactus de los vientos / abre sus ojos. Se dan cuenta del peligro, ¿no? —enfatizó Joe, masajeándose la cicatriz y sin dejar de mascar el chicle.
Nos miramos desorientados durante un largo rato, hasta que me animé a lanzar:
—Perdón, señor Frank Chino, no entendemos.
—¡Así anda el mundo! ¡Brutos! ¡Mandriles! ¡Ensobrados! ¡La batalla cultural! —gritó—. Estas líneas buscan inocular una peligrosa subjetividad revolucionaria. Hablan de un mundo congelado por la presunta alienación capitalista. ¡Hay que frenar este tipo de expresiones! ¡Su objetivo es demoler occidente!
—¿Eh? —lanzó Beto, que se había distraído mirando el celular.
—Les leo otro —anunció Joe—: Lápices grises / dibujan horizontes / sobre la escarcha. ¡Clarísimo! Otro sucio intento de instalar una tensión dialéctica: la escarcha puede derretirse y el dibujo puede borrarse, pero el acto mismo de crear horizontes ya plantea una provocación. La figura de los lápices grises, como infiltrados entre los obreros, es central en la tradición trotskista, que busca crear una vanguardia a la espera de una crisis.
—Claro, claro —intervino Torosaurio, tratando de evitar que Frank Chino continuara.
—¡¡Y escuchen el tercero de la semana pasada!! —arremetió—. Ranchitos blancos, / entre troncos macizos. / Un sol a cántaros. ¡Inmoral! ¡Obsceno! ¡¿Lo ven?! Representa una realidad social donde la pobreza convive con la rebelión. Los ranchitos dejan de ser lugares pintorescos para convertirse en espacios donde habita una amenaza. ¡Entréguenme ya a Oku No Hosomichi! —vociferó al cerrar su alocución.
En medio de un clima de tensión, Torosaurio le explicó:
—No sabemos dónde vive. Él manda los haikus por email.
Joe Frank Chino sacó un sobre del maletín y lo dejó arriba del escritorio.
—Dénselo. Él va a entender —dijo y se marchó dando un portazo.
Torosaurio abrió el sobre y leyó:
Nubes espías, / el verano dormita. / Puede llover. Firma: Su Máximo Admirador.
Salimos a la vereda para ver si lográbamos frenar al agente y hacerle algunas preguntas. Quizá podía ser un lindo personaje para las ediciones del verano. Con Torosaurio corrimos hasta la esquina de Tucumán y Deán Funes, pero ya no se veía por ningún lado.
Como los grandes poetas incomprendidos, Joe Frank Chino escribió una estela lírica en el aire y nos dejó a solas con el misterio.

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